Formosa, Jueves, 27 de abril de 2017 - 13:Apr:28 -

Desde su trabajo de enfermera logró entender el dolor del otro

16/04 La protagonista de hoy es María Cristina Vera. En noviembre del año pasado recibió un reconocimiento por sus más de 40 años de servicio en el Hospital Central. Desde el 2008 trabaja en el Programa Provincial de Diabetes del Hospital Distrital del 2 de Abril. Tiene el posgrado en docencia universitaria, enseña en la Universidad de Formosa y le falta rendir la final para obtener el título de locutora nacional

De dónde saca uno la fuerza necesaria para enfrentar el sufrimiento ajeno, asistirlo, acompañarlo en su dolor y hacer que no se sienta solo en medio de una enfermedad. Con un promedio de siete a 10 horas y en ocasiones guardias que se prolongan mucho más tiempo, el trabajo en el área de salud no es nada fácil y demanda dosis extra de vocación. 

Esto María Cristina Vera lo sabe de sobra porque lleva 41 años de servicio como enfermera universitaria, con fecha de ingreso en el Hospital Central en marzo de 1976.

Ahora tiene 65 años, nació el 23 de abril de 1951 en la ciudad de Formosa y está a esos días de apagar 66 velitas en su torta de cumpleaños.
“Mi servicio como enfermera universitaria me llena de orgullo porque representa toda mi vida de trabajo. También la satisfacción de poder brindar lo aprendido porque esa es una forma de ser útil a la sociedad como a quienes puedan llegar a necesitarme ahora. La vida del enfermero no es fácil, pero al hacer la elección debemos volcarnos de lleno a las personas que requieren de nuestra ayuda. La fortaleza para ayudar al otro que sufre viene de Dios. En el momento no demostramos pero el calvario va por dentro, por eso es fundamental el apoyo y la contención de la familia”, comentó María Cristina a La Mañana. 
 
Tuvo una niñez sufrida y a los 12 años fue a vivir con las Hermanas Cruzadas de la Iglesia en el Centro de Orientación, Formación y Acción Social (COFAS), que inicialmente tenía su sede por calle España, entre avenida 9 de Julio y Sarmiento, y que luego pasó a su lugar actual en calle Saavedra, entre Julio A. Roca y Córdoba. 

Si bien la estadía con las religiosas españolas no duró mucho, guarda buenos recuerdos de esos tiempos y por medio de una beca pudo estudiar en el Instituto Santa Isabel y recibirse de bachiller con orientación pedagógica.

Con 19 años inició la carrera de Enfermería en la Universidad de Medicina en Corrientes, mediante una beca otorgada por la provincia de Formosa.
Ya recibida de enfermera universitaria, volvió a su ciudad natal y trabajó con enfermos mentales en el Hospital de Día Neuropsiquiátrico, que estaba en el predio donde en la actualidad funciona el Hospital de la Madre y el Niño, por calle Córdoba, entre Ayacucho y Paraguay. 

En marzo de 1976 entró a trabajar en el Hospital Central, donde lleva 41 años de servicio y a los dos años de su ingreso ya se desempeñaba como supervisora del servicio de enfermería. 

En tanto tiempo de trabajo pasó por diferentes áreas como Urología y Traumatología, Clínica Médica y cirugía de mujeres, además de la sala de Salud Mental. Entre otras cosas fue jefa del servicio de quirófano y jefa del servicio de Salud Mental.

El amor

Se casó el 20 de diciembre de 1981 con Carlos Hugo Pérez, su compañero de toda la vida, con quien comparte los mates de todas las mañanas, sentados en la vereda del barrio Covifol. 

La pareja tiene tres hijos: Hugo Marcelo, María Inés y Carlos Daniel y desde siempre cada uno de ellos vio la pasión que su madre le imprimió tanto al trabajo como el estudio.

Es sabido que en el amor no hay lógica que valga y tanto María Cristina como Carlos lo confirmaron porque sólo necesitaron estar de novios tres meses para casarse. El noviazgo arrancó en setiembre, se comprometieron en noviembre y el 20 de diciembre hubo fiesta y alegría.

“La historia de amor que comparto con mi esposo es muy linda. Yo lo llamo el lechero de mi vida porque él trabajaba como repartidor de leche y así lo conocí. Somos una versión parecida a la novela ‘El sodero de mi vida’”, comentó entre risas María Cristina. 

En 1995 empezó a trabajar como jefa de trabajos prácticos en la Facultad de Ciencias de la Salud de Universidad Nacional de Formosa en las cátedras de enfermería médico-quirúrgica y enfermería psiquiátrica y salud mental.

Para afianzar su carrera como docente universitaria, estudió y se recibió de licenciada en Enfermería en 2006.

Como en sus años de juventud afloró su pasión por la radio, sentía que tenía una cuenta pendiente en su vida y en 2009 se inscribió en la carrera de locutor nacional en el ISER (Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica), terminó el cursado y le resta rendir la final para obtener su título. 

La carrera de locutor nacional la tuvo que interrumpir en el 2011 por las operaciones de ambas piernas, una intervención denominada “cirugía vicompartimental” en ambas rodillas.

Aún en plena etapa de recuperación, cursó el posgrado de docente universitario en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Formosa y se recibió en 2013.


Solidaridad


Desde el 2008 trabaja en el Programa Provincial de Diabetes, que funciona en el Hospital Distrital del barrio 2 de Abril, programa que entrega insumos a los pacientes que no tienen ninguna obra social.

A raíz de este programa, se creó la organización civil sin fines de lucro “Grupo de Ayuda al Diabético Formoseño (GADIF), que brinda charlas una vez por mes en la Asociación Italiana.

La charla de este mes será el miércoles 19, a partir de las 20.00 horas. 

Como a lo largo de su vida, el trabajo solidario siempre estuvo presente, sigue con la recolección de ropas que son enviadas a enfermeras y enfermeros que trabajan en zonas alejadas de provincia como Lote 8 y El Potrillo. 

Comentarios0
MAS NOTICIAS
Marcos Fernández asegura que existe un resurgir del uso de la bicicleta, actividad que ayuda a cuidar la salud
Historias de vida
Don Marcos Antonio Fernández lleva 46 años de trabajo en el rubro. Comenzó a los 12 años y sostiene que la bicicleta nunca pasará de moda. Dijo que el boom de la motocicleta trajo sedentarismo y enfermedades como el estrés
Patiño, un hombre que transmitió a lo largo de décadas su amor por el dibujo y la pintura
Historias de vida
El protagonista de hoy es todo un referente de la fotografía en Formosa. Comenzó como aprendiz en “Foto Real” en 1958 y se desempeña como fotógrafo desde 1960. Ahora ya está retirado y dos de sus hijos siguen con la actividad
Formoseño excombatiente pide continuar lucha por las islas pero diplomáticamente
Historias de vida
A días de cumplirse los 35 años de aquella gesta del 2 de abril de 1982, don José Nicolás Altamiranda recordó el dolor de la muerte de amigos, el frío y el hambre.
} }