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El es sordo y ella tuvo que aprender el lenguaje de señas para construir una historia de amor juntos

14/05/2017 Llevan casi 10 años juntos y demuestran a diario que cuando los sentimientos son genuinos, todos los obstáculos pueden superarse. Ruth lo define como un luchador de la vida y Santiago encuentra en su pareja a su fuente inspiradora para seguir adelante

Ruth Noemí Torres y Santiago Javier Bini son protagonistas de una romántica historia que rompe con la barrera de los prejuicios, demuestra que las diferencias pueden superarse y se mantiene firme con una tierna mirada del uno hacia el otro.


A los tres años Santiago sufrió una meningitis que lo dejó con sordera bilateral y desde ese momento sobrellevó su discapacidad con asombrosa valentía y determinación; mientras que Ruth se acercó al mundo del silencio por intermedio de su amiga Lorena Insfrán y comenzó a frecuentar un grupo de sordos.


“Hicimos juntas el secundario y padece de sordera. Fue ella la que me inició en el mundo del silencio. También era la que siempre quería que nos pongamos de novio con Santiago.


Sin saberlo, esa experiencia marcó su vida de tal manera que la transformó y la llevó a incorporar una serie de conocimientos como el aprendizaje de la lengua de señas, que fue fundamental para cimentar la relación de amor que mantiene con Santiago hace ya casi 10 años.


Ruth conoció al que años después se iba a convertir en el amor de su vida en el colectivo del transporte público de pasajeros. Ella como pasajera y él como el joven que vendía tarjetitas, siempre con una mirada franca y serena, acompañada de una sonrisa.


Hasta ese momento para ella era sólo el muchacho de las tarjetas y por esas cosas de la vida lo volvió a encontrar en el grupo de sordos. El amor surgió con el tiempo y como una suerte de Cupido, Lorena invitaba los viernes a su amiga en su casa y llamativamente media o una hora después llegaba Santiago.


Después los encuentros ya se concretaban en la casa de los abuelos de Ruth, por calle Brandsen al 1.556, hasta que un día Santiago la miró a los ojos y le declaró su amor mediante el lenguaje de señas. Ella en principio le dijo que no y enunció todo tipo de argumentos porque la situación la tomó por sorpresa. Durante todo un año él insistió hasta que logró conquistarla con su perseverancia, sus detalles y su don de gente.


El 17 de noviembre de 2007 comenzaron a salir y si bien las dificultades fueron muchas, juntos pudieron sobrellevarlas y cada aniversario es celebrado con la convicción de que el camino elegido fue el correcto.


Como en principio ella no manejaba el lenguaje de señas, la comunicación entre ambos era a través de notitas, definidas en otros tiempos como “esquelas”. Luego Ruth hizo un curso acelerado de lengua de señas en la Escuela Especial Nº 5 de Sordos e Hipoacúsicos, ubicada en el barrio La Floresta, sobre la avenida Esteban Laureano Maradona.


En cuanto a la comunicación en la pareja, resaltó que deben mirarse de frente necesariamente para entablar el lenguaje de señas. Ruth también lo inició en la lectura labial y la práctica del abecedario y la formulación de ciertas palabras. “Ahora emite sonidos que nosotros en la familia entendemos y podemos diferenciar a qué se refiere. Somos una pareja como cualquiera y salvando la cuestión del lenguaje, tememos nuestras diferencias en la relación y lógicamente las discusiones son por señas. Nos tenemos mucha confianza porque esa es la base de toda pareja. Nos entendemos muy bien y estamos muy contentos por estar juntos”, remarcó.


Después se incorporaron a la Asociación de Sordos de Formosa y trabajan junto a unos 70 socios activos en la promoción de actividades deportivas para hombres y mujeres, en coordinación con la Dirección de Discapacidad que depende del Ministerio de la Comunidad.


“El trabajo que se desarrolla es interesante porque el grupo conformado busca contener a sus miembros a través del deporte para que socialicen y no caigan en las adicciones. A través de la Dirección de Discapacidad, con su directora Liliana Saavedra, se trabaja con casos de violencia de género, problemas familiares que llegan a la instancia judicial, pelea callejera. Ante esos casos, me llaman como traductora”, comentó Ruth que también estudia el Profesorado de Educación Primaria en el Instituto de Formación Docente de la Escuela Normal República del Paraguay.


Un logro importante para los integrantes del mundo del silencio fue el trabajo conjunto entre la Municipalidad de Formosa y la Asociación de Sordos porque permitió que tanto sordos e hipoacúsicos puedan contar con el carné de conducir de motos y automotores.

Trabajo


Desde niño Santiago demostró interés por el mundo del trabajo, tanto que logró hacer realidad el sueño de un taller de reparación de motos sobre la calle Brandsen.


En lo que hace a sus estudios, tiene la Primaria completa y parte de la Secundaria. Pero como siempre se inclinó más por el aprendizaje de oficios, hizo cursos de electricidad en la Escuela Nº 1 y demostró desde un primer momento mucha soltura e independencia.


Incluso llegó a trabajar como limpia parabrisas en una estación de combustible y encontró en la persona de Máximo Zarza a un gran amigo que le enseñó el oficio de mecánica, chapa y pintura.


“Así aprendió a ganarse la vida y actualmente es un mecánico con muchos clientes. Es muy detallista en sus trabajos. Es una persona emprendedora que busca soluciones a los problemas que se presentan en cada trabajo”, resaltó Ruth. 


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