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Hola Argentina

Gustavo Santaolalla: “Formosa es una cuenta pendiente que tengo conmigo y con el lugar también”

04/11/2018 “lanzo mi carrera como solista a los 67 años, nunca es tarde”

El próximo 13 de noviembre el multipremiado y versátil Gustavo Santaolla tocará en Formosa, en el Teatro de la Ciudad, en el marco del festival local Mamboretá Psicofolk. Unos días antes, más precisamente el 8, tocará en “el despertar” un concierto al amanecer en el Trópico de Capricornio en Huacalera, en la Quebrada de Humahuaca, lo que definió como “un concierto sonoro de almas afines”. 

Gustavo está radicado en Los Angeles desde el ´78, una época en que Argentina era un lugar hostil para los artistas, no obstante nunca cortó los lazos con su país natal. No solo es uno de los pioneros del rock argentino con Arco Iris, sino que además se consagró como productor a nivel internacional (Divididos, La Bersuit, Juanes, Café Tacvba, Molotov, son solo algunos nombres en la interminable lista de talentos producidos por el argentino). Compuso música para películas (entre las que se destacan Diarios de Motocicleta, Brokeback Mountain y Babel), y en 2001 fundó la banda de electrotango Bajofondo. En su haber tiene dos Oscar, dos Grammy y 15 Latin Grammy. Como si fuera poco, también incursionó en la industria editorial y en la vitivinícola. El rotulo de músico o de productor le queda chico. Santaolalla es más bien un creador incansable. 

En una entrevista exclusiva con Cronopio, nos cuenta sobre su show Desandando el camino, que le genera reencontrarse con sus primeras composiciones, la importancia de los festivales locales y de los sonidos propios, su intriga por Formosa y mucho más.

La Mañana: Gustavo, vas a estar el 13 de noviembre en Formosa tocando en el festival local Mamboretá Psicofolk, con tu show “Desandando el camino”. Contanos que significa este show para vos

GS: “Es un show muy personal es algo que nunca había hecho en mi vida por más que tengo cuatro discos como solista, nunca los toqué en vivo, por un motivo u otro no se dio la oportunidad, nunca me había presentado como solista y un poco por un tema que tiene que ver con la edad, haber pasado los 60 años, ser abuelo, y algunas otras cosas muy personales, me hicieron sentir la necesidad de apretar el botón de pausa, algo que no hago muy a menudo y mirar un poco como es que había llegado hasta aquí, de ahí viene lo de desandar el camino. Siempre fui un artista que mira hacia adelante, buscando nuevos riesgos, no quedándome en mi zona de confort, y así pase de ser artista a productor, produciendo tampoco me quedé en un estilo de música. He producido más de 100 álbumes con estilos totalmente diversos, continúe metiéndome en la composición para películas y luego para videojuegos. Siempre estuve mirando hacia adelante, la nostalgia nunca fue parte de mi discurso artístico, no la he utilizado. Pero en este momento sentí necesidad de parar y de mirar un poco para atrás”.

LM: En este show tocas temas desde la época de Arco Iris hasta Bajofondo, incluidos algunas de tus incursiones musicales en el mundo del cine. ¿Te seguís reconociendo o identificando con esas primeras composiciones? y ¿en qué te distancias?

GS: “Empecé a escuchar las primeras cosas que hice y descubrí que la música tenía una atemporalidad importante, generalmente no reflejaba una época. De hecho muchas cosas me sonaban muy modernas, hasta futuristas si se quiere. Eso, más un crecimiento como cantante, porque mi registro vocal ha crecido con los años, a diferencia de lo que pasa generalmente. También a nivel de la interpretación, las letras, es otra de las cosas que me atrajo. Las cosas que cantaba y los paradigmas que tenía cuando era chico son los mismos que tengo ahora, que tienen que ver con la vida, con la muerte, con el amor, el desamor, todas esas cosas. Siento que también me planto frente a una canción de una manera muy distinta a como lo hacía hace 20 años, todo eso converge en esta realidad que es Desandando el camino. Por eso es lo más personal que he hecho, soy yo con mis canciones, hay una banda increíble pero, al margen de eso, no estoy protegido, no es Arco iris, ni Bajofondo, es mi nombre. Te digo que lanzo mi carrera como solista a los 67 años, nunca es tarde”. 

LM: De alguna manera haces un repaso de tu vida en esta propuesta. ¿Hay una búsqueda espiritual? 

GS: “Yo creo que esa búsqueda está presente en todo lo que hago, siempre ha estado, en algunas cosas se nota más que otra, pero en mi persona siempre ha estado, quizás en este trabajo se note más. Mientras más pasa el tiempo más reconozco la importancia del don, que creo se me dio desde chico, que tiene que ver con la creación y con hacer algo que puede tocar y afectar a la gente positivamente. Eso me nutre y también me impulsa a seguir haciendo más: saber que lo hago puede tocar a la gente de una manera positiva”.

LM: ¿Cuándo descubriste que querías ser músico? 

GS: “Empecé a tocar la guitarra a los cinco años, desde muy chico sentí la conexión de la música y de la espiritualidad, pero a nivel carrera creo que fue cuando escuche a los Beatles. Cuando escuche a los Beatles dije: yo para mi vida quiero esto, quiero formar una banda, hacer música, a esto me quiero dedicar”. 

LM: ¿Por qué seguís generando proyectos en Argentina?

GS: “Porque adoro mi país. Me interesa el tema de la identidad, reflejar lo que uno hace de donde es, de donde viene. 

Me fui por las circunstancias, en el año ´78, pero nunca perdí el contacto, siempre me mantuve activamente relacionado con Argentina a través de proyectos de múltiples características. Desde la música hasta un proyecto vitivinícola, tenemos una bodeguita, hacemos nuestro vino en Mendoza. Publico libros en Argentina a través de Retina, he seguido produciendo música: “De Ushuaia a La Quiaca”, Divididos, La Bersuit, Árbol, Orozco Barrientos, Cristobal Repetto, el café de los maestros, y por supuesto Bajofondo. Siempre me mantuve en contacto porque amo mi país, no podría no hacer cosas en Argentina. Si bien tengo un lugar de residencia en Estados Unidos voy a Argentina tres veces al año y viajo por el mundo llevando la Argentina conmigo donde voy”.

LM: Con “De Ushuaia a La Quiaca”, encaraste tu propia travesía desde el sur hacia el norte de Argentina. Formosa es una de las pocas provincias que no conoces. ¿Qué expectativa tenés?

GS: “Mira, una de las cosas que me excita muchísimo es la posibilidad de ir a tocar a Formosa, con todo lo que he recorrido el país y el mundo, nunca he tocado en Formosa, estoy muy entusiasmado, es como una deuda pendiente. Aun cuando hicimos “De Ushuaia a la Quiaca” lo que ocurrió con aquel proyecto es que quedó trunco, la gente en ese momento pensaba que yo estaba loco con la idea ir a grabar a los músicos en su lugar de origen, filmarlos, pensá que no había ‘world music’, no existían esos términos, era un poco avanzado en su momento, entonces nos cortaron el chorro, nos dijeron basta y nos quedaron muchas cosas sin hacer. Con León (Gieco) siempre hablamos y decimos ‘che tenemos que terminar de hacer todo lo que falta’. Formosa es una cuenta pendiente que tengo conmigo y con el lugar también.” 

LM: Mamboretá es uno de los eventos más alternativos de la región en cuanto a su programación y su estética. En base a tu experiencia en otras regiones del mundo, donde este tipo de evento son más conocidos o están mejor posicionados. ¿Qué importancia crees que tienen este tipo de festivales? 

GS: “Muchísima, porque lo que hacen es que te dan la oportunidad de ver distintas propuestas en un mismo lugar. Además tiene algo tribal, comunitario, se junta gente que tiene un interés en una misma música, en este caso, alternativa. Se pueden juntar con gente que tiene un espíritu afín. Hay una parte social muy importante, me parecen genial estos festivales, hasta te diría que son necesarios.”

LM: Desde hace unos años hay una aparición en los escenarios de la región de voces y sonidos más vinculados a los pueblos originarios. ¿Qué oportunidad tienen estos tipos de sonidos en los circuitos musicales internacionales?

GS: “Por supuesto, yo de alguna manera comencé con eso hace muchísimos años y fui duramente criticado. Creo que fui pionero en ese sentido, no había nadie que lo hacía. Los rockeros nos decían: ‘¿cómo vas a hacer eso?, cómo vas a tocar un ritmo de 6x8, una chacarera, ¡eso no es rock!, cómo vas a meter un charango, un bombo criollo, una caja, una quena’, y todo lo que usábamos nosotros. El público no, siempre tuvimos una gran cantidad de público que nos seguía, pero si hemos tenido mucha resistencia. Creo que el tiempo nos reivindicó totalmente, reivindicó esa visión de alguna forma.
En todos estos grupos que se ven ahora, tanto del rock como de la parte electrónica, desde Los Guauchos hasta King Coya, para poner dos extremos, esa impronta, esa visión ha florecido, y creo que de alguna manera es lo que nos puede dar una proyección internacional. 
 
¿Qué sentido tendría ir con una banda de cordobeses a tocar música country a Estados Unidos?, sería ridículo. Es fundamental hacer algo que refleje quienes somos nosotros, no tiene sentido sino. Para mí, la cuestión no era si cantar en inglés o castellano. También había que tocar en castellano, no solo cantar en castellano y eso implicaba meternos con ritmos y sonidos nuestros, todo lo que conecte con eso, con sonidos que tienen que ver con nuestros pueblos originarios, es lo que nos hace interesantes ante el resto del mundo.”

LM: Ahora mismo hay una caravana de migrantes, en su mayoría hondureños, que se dirige hacia Estados Unidos. ¿Cómo vivís la situación actual de los latinos, y de los inmigrantes en general en Estados Unidos?

GS: “Yo creo que las corrientes migratorias existen desde que el tiempo es tiempo, no sirven las fronteras como están planteadas, es una cosa ridícula. Para mí no existe la gente ilegal, existe la gente indocumentada. Nosotros acá, por suerte, somos unos cuantos igual pese a que el país en este momento está siendo gobernado por un psicópata. Es un poco el reflejo de lo que está ocurriendo en el mundo, en todo el planeta está bastante complicado. Creo que los movimientos migratorios son provocados por anomalías y deformidades que ellos mismos, los que los critican, son de alguna manera los artífices de que existan esas corrientes migratorias. Los que se resisten a la inmigración son los mismos que de alguna manera estuvieron provocando guerras que hacen que la gente salga corriendo de su país buscando refugio en otro lado. Se encargaron de que la economía de otros países se mantuviera siempre por debajo del horizonte, no ayudaron para nada, entonces es alucinante como se quejan de cosas que ellos mismos han creado. Lo vivo con la misma preocupación con la que creo que lo vive la mayoría de la gente, y no la minoría que gobierna el mundo.” 

LM: ¿Que más te queda por crear? Hay algún otro campo artístico en el que te gustaría incursionar? 

GS: “Ahora estoy en un proyecto que se llama New, con mi amigo Carlos Bayala que precisamente es donde espero poder explayar mi creatividad en otros planos. Estamos en tratativas para trabajar con la NASA, la compañía New (empresa publicitaria de Bayala) está basada en Londres, pero ahora también hay sedes en Los Ángeles y en Buenos Aires.

LM: Artísticamente podría decirse que nunca estuviste mucho tiempo en el mismo lugar ¿No le temes al cambio, a la incertidumbre de lo nuevo?

GS: “No, me encanta, me encanta la incertidumbre, el peligro, la inocencia. La inocencia tiene mucho de peligro y de incertidumbre, me gusta mucho el cambio, me encanta, y por eso me gusta mucho aprender, porque es un acto totalmente revolucionario, algo cambia, cuando aprendemos nos transformamos, por eso es tan importante la educación.”

LM: Como referente máximo en la industria de la producción musical, ¿qué consejo le daría a alguien que recién empieza como productor en lugares como Formosa, Chaco o Corrientes?

GS: “Varias. Primero que creo mucho en el trabajo, soy un ferviente creyente en eso de que es 80% transpiración y 20% inspiración. Siempre me gusta hacer el quote de Picasso que dice ‘espero que mi inspiración me encuentre trabajando’, creo en eso, no podes estar sentado esperando que se te prenda la lamparita, creo que hay que trabajar. Y esto se aplica para todo, si querés ser músico, actor, productor. Es fundamental tener una disciplina de trabajo.

Lo segundo es encontrar tu voz, encontrar quien queres ser dentro de lo que queres hacer, cuál es tu sonido, tu manera de saciar quién sos vos, cuál es tu identidad, ya sea como músico, actor, pintor, productor.

Lo tercero es mantenerte fiel a esa voz, muchas veces se te presentan oportunidades, uno cuando está empezando esta excitado con el trabajo, pero de pronto es algo que no tiene nada que ver con la visión de lo que uno quiere hacer y lo hace igual. Yo siempre he sido bastante enemigo de eso, creo que es muy peligroso eso de ‘bueno, ahora voy a hacer esto, para después hacer lo que quiero’. No creo mucho en eso, hay que entregarse a la visión que uno tiene, si sos productor encontrando el tipo de productor que queres ser. ¿Querés ser más como Daniel Lanois o como Phil Spector, que le ponen un sonido de ellos a todo lo que producen, o un productor que trata de encontrar un sonido en particular para cada banda como hace George Martin, o Rick Rubin? Empezar a definir quién querés ser vos, tener la disciplina de trabajo y mantenerte firme en esa visión, si haces todo eso, algo va a pasar.”

Periodista: Bárbara Read
Fotos: Prensa Gustavo Santaolla 

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Este 15 de noviembre a las 20:30 en el Teatro de la Ciudad. La entrada es un libro para donar al anexo de la escuela N° 17 que funciona en la Iglesia Laura Vicuña.