‹ Volver al inicio
10/09 - 19:09
Toxina botulínica, el secreto del rejuvenecimiento
Charla directa con Alejandra Marcela Goldberg, especialista en Dermatología y Medicina. Mitos y utilidades del “bótox”
En los últimos años, un nuevo tratamiento irrumpió con fuerza en el mundo de la cirugía plástica, la estética y la cosmética: son cada vez más las personas que se animan a someterse a algunos tratamientos y decirles “chau” a las arruguitas. En diálogo con este suple, la doctora Alejandra Marcela Goldberg, especialista en Dermatología y Medina Estética, explicó de qué se trata y para qué sirve la “toxina botulínica”, comercialmente conocida como “bótox”. 

“Yo prefiero hablar de toxina botulínica en lugar de ‘bótox’. Este es un término comercial que responde al primer laboratorio que llegó a la Argentina. Hoy contamos con cuatro marcas. Yo trabajo con las dos mejores y así me quedo tranquila por los resultados que tendrá el trabajo”, dijo. 

La especialista en tratamientos faciales tiene pacientes en Buenos Aires y en Formosa. Según comentó, a determinada edad la mayoría de las personas -son cada vez más-, empiezan a molestarse por ciertas “imperfecciones”, y deciden someterse a diferentes tratamientos: “Salen súper contentos”, describió la doctora y se refirió a su dedicación y cuidado con cada caso. Así, mencionó que depende de las manos de quién aplique que el paciente alcance sus objetivos: “El técnico debe ser avezado. Sabe hasta cuándo, dónde y cómo aplicarlo. Para que quede natural y bien, hay que saber mucho de la anatomía de la cara, dónde están las arterias, los ganglios y músculos”, sostuvo.

“Cuando avanza la edad, perdemos elasticidad en la piel y aparecen las arruguitas”, agregó y mencionó que las personas se empiezan a interesar a partir de los treinta años y que en Buenos Aires son más hombres que mujeres.

¿Qué es? ¿Cuánto dura? 

La toxina botulínica es una neurotoxina elaborada por una bacteria y produce en la piel una parálisis de los músculos faciales, lo que evita el movimiento de la piel sobre ellos eliminando temporalmente las líneas de expresión (arrugas) y evitando su formación.

Suele colocarse principalmente en la frente, entrecejo y alrededor de los ojos y la boca. Los resultados comienzan a notarse a las 72 horas una vez aplicado, y a partir del día 15, 20, el efecto es el que corresponde, según lo que busca la gente. Hay personas que van más allá de lo natural y quieren un rostro planchado”, expresó Goldberg. En cuanto al tratamiento, dijo que dura entre cuatro y seis meses, y que en la primera aplicación, como el cuerpo se pone en contacto con la to-xina por vez primera, dura un poco más que las otras. “Hoy se aplica y la semana siguiente la cara empieza a mostrar efectos. Se pueden hacer los retoques hasta el día 14, en algunas personas hasta el 20. Aunque lo ideal es que después del día 15, no se toque. Hay que dejar pasar los cuatro meses para que el receptor se retire de la placa neuromuscular. Ahí vuelven a aparecer las arrugas y se puede volver a tocar. Yo recomiendo dejar pasar los seis meses”, detalló.

¿Cuáles son los factores negativos?

Si bien se trata de un tratamiento eficaz, vale mucho dinero. En este sentido, la especialista dijo que una de las principales trabas a la hora de decidir hacer el tratamiento o no es el costo. Por otra parte, en cuanto a las precauciones y efectos adversos, dijo que la toxina botulínica no debe ser utilizada en pacientes que sufren de alergias a la bacteria usada ni en embarazadas. Y si bien reconoció que existen efectos colaterales estéticos, insistió en que depende de la mano de quién lo aplique.
COMENTARIOS
Los comentarios publicados al final de cada nota son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden generar sanciones legales. La empresa se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios que sean injuriosos o violatorios de cualquier legislación vigente.
Lo Mas Leido
Mas Moda
El riesgo genético de cáncer de mama
Cerebro y sistema de inmunidad
Curso sobre baja visión